Agua mineral Güitig, un regalo de la naturaleza



Hablar de agua mineral en Ecuador es hablar de “Güitig”, una rica agua con gas que en principio sólo fue medicinal y se vendían en “boticas” pero que actualmente es la marca mas consumida con diferencia, al menos yo, que desde que la descubrí se convirtió en mi agua de cabecera.
Indispensable para mezclar con el “traguito” de whisky, lo que le da una textura y sabor muy apetecible (!siempre con moderación, no sean brutos!).

Un poco de historia sobre este agua

A finales de 1800 se inició la historia de The Tesalia Springs Company. La Sra. Eugenia Kingler, luego de visitar los balnearios de Tesalia en Grecia e impresionada por su belleza, decidió bautizar con ese nombre a su propiedad en Machachi, ya que en ella se encontraban varias fuentes artesianas rodeadas de hermosos jardines y naturaleza. Luego de constatar los beneficios naturales y medicinales del agua milagrosa que provenía de las fuentes, la Sra. Klinger implementó el proceso de embotellamiento de forma rudimentaria. Así se inicia la historia de la empresa ecuatoriana de embotellamiento más antigua del Ecuador. En aquellos años, el agua se transportaba a lomo de mula en damajuanas.




El nombre de Güitig nace a finales de 1880. Poco tiempo después de constituida la empresa, un visitante alemán experto en aguas minero-medicinales, al probar el agua de las fuentes, la calificó como “gütig”, lo que en su idioma significa excelente, bueno o bondadoso.
La primera presentación de Güitig, a inicios del siglo XX, fue una botella de vidrio cuya tonalidad verdosa simulaba aquellas de los grandes champagnes europeos de la época. Conjuntamente con esta presentación, se promocionaba la marca en los medios impresos como «El champagne de las aguas de mesa». Luego, para facilitar el consumo y la venta del producto, se comercializó la presentación de vidrio transparente y retornable en varios tamaños. Ya en la década de los noventa se revolucionó el mercado de las bebidas con la presentación del producto en envases Pet, también en distintos tamaños y presentaciones. 

Curiosidades sobre Güitig

- Este agua mineral saca las manchas de vino tinto de los tejidos de hilo y algodón.

- Otorga a las plantas todos los minerales y sustancias nutritivas que necesitan. Riegue periódicamente sus plantas favoritas con agua mineral y al poco tiempo verá sus resultados.

- Para que el maquillaje se vea más natural y dure más tiempo, refrésquese por la mañana, después de la ducha, con un poco de agua mineral fría, rociada con atomizador. Espere que absorba en forma natural y luego aplique el maquillaje como de costumbre.

- Como reemplazo de los tónicos faciales, luego de limpiar su piel en las noches y para que la crema actúe de mejor manera, aplique agua mineral sobre su rostro.

- El cabello pierde brillo por agentes externos que dañan su cutícula. Las mascarillas caseras tiene mayor efecto si les añade una porción de agua mineral.

- En la playa, rocíe luego del baño de mar agua mineral en todo el cuerpo. El bronceado será más duradero y la piel se verá muy beneficiada.

- El contenido de CO2 en el agua mineral le da una característica de antiséptico natural.
Cuando tenga irritación en la piel por procesos tópicos infecciosos, como el acné y otros, la terapia de baños y enjuagues con agua mineral Güitig bien fría acelera el proceso de recuperación y tonificación de la piel.

- Si tus pies están inflamados, al final del día sumérjalos en agua mineral por diez minutos. Sentiras tus pies suaves y relajados.

Con todas estas ventajas, además de las medicinales, ni se te ocurra irte de Ecuador sin probarla y ya me contarás si la recomendación es buena o mala.



DONACIONES
Ecuador del Sur




SI VES INTERESANTE EL POST NO DUDES EN COMPARTIRLO EN TUS REDES SOCIALES

100 cosas que me gustan de Ecuador

¿Todavía nos creemos el cuento de Cristóbal Colón?





Mapa de Mo Yi Tong de 1763 reproducido sobre uno de 1413
No voy a ser yo el que disienta ni cree polémica con el tan traído y llevado tema del “Descubrimiento de América”, pero si es hora de “echar ojo” a las investigaciones que hace bastante tiempo se llevan realizando por diferentes científicos y darnos cuenta que todo ese cuento ya no se lo traga nadie.
Más de doce culturas tienen leyendas e historias sobre viajes precolombinos que realizaban por el gran océano hacia el continente desconocido hasta que en el siglo XV se oficializó para el “primer mundo” su descubrimiento, con la llegada de las tres carabelas capitaneadas por Cristóbal Colon.
Hebreos, vikingos, japoneses, irlandeses, chinos, galos y sobre todo polinesios pisaron estas tierras mucho antes de la invasión de una élite europea que fulminó las diferentes culturas ancestrales que existieron en "la otra parte del mundo".

He leído como unas veinte teorías de diferentes estudios que relacionan que América ya fue visitada por diferentes pueblos mucho antes de que el imperio español gritara el tan famoso “!!!Tierra!!!” al divisar las costas de Guanahani –bautizada posteriormente como San Salvador- por primera vez.
Desde la relación hebrea con la etnia cheroky norteamericana, hasta el vikingo Leif Ericsson que navegó hacia Canadá sobre el año 1000, pasando por el navegante chino Zheng He que tenía una flota de barcos de gran tamaño y estuvo navegando entre 1405 y 1435 y pareciera que llegó al cabo de Buena Esperanza, al cual se atribuye un mapa global con todo lujo de detalles sobre América datado en 1413 y reproducido por Mo Yi Tong en 1763. (ver imágen)




Pero una de las relaciones que mas nos interesan es la de los japoneses de la tercera isla más grande del país, al sur, con la Cultura Valdivia en Ecuador entre los años 3500 y 1800 a.c., es decir unos 3300 años como mínimo antes del “descubrimiento oficial de Colón”. Esta cultura tenía su asentamiento en la actual península de Santa Elena, en la costa ecuatoriana y su cerámica sospechosamente se asemeja a la de la Cultura Jomon, que surgió en Japón durante el 14500 a.c. aproximadamente.
Igualmente los rasgos orientales de la gente de la zona a dado a intuir la ínter-actuación de ambas culturas en algún momento de la historia.

Y es que ¿realmente hay alguien que piense aún que, por ejemplo, los polinesios, expertos navegantes y descubridores de la infinidad de islas de la Polinesia, no llegaron a las costas occidentales de América?. La prueba existe en la Isla Mocha, en la costa chilena, donde se han descubirto restos arqueológicos que así lo afirman. O que los avanzados japoneses, dueños de un imperio majestuoso, no llegarían con su espíritu explorador a las costas de cualquier punto de sudamérica...

Pero bueno, seguiremos creyendo que Cristobal Colón descubrió el "Nuevo Mundo" ignorando los estudios que prueban lo contrario, y seguiremos soportando la historia oficial que enseñan en los colegios, aunque mi opinión al respecto me la reservo para no herir sensibilidades.




DONACIONES
Ecuador del Sur




La Alforja, un complemento obligado en la zona rural



Complemento obligado aún en las zonas rurales, la Alforja es una pieza rectangular de variados colores y diferentes decoraciones, listas, cuadros, rombos y demas cenefas geométricas, cuyos extremos están doblados formando dos bolsillos. Se utilizan como bolsas o receptáculo para pequeños objetos, para comida y otros usos. Puestas sobre los hombros se dobla por la mitad dejando caer un bolsillo para adelante y otro hacia atrás. Confeccionadas en distintos materiales se encuetran en diferentes variadades de lana, hilo, sarga, paño, etc. En cada zona tiene características diferentes. Hay para hombres y mujeres y también para la carga sobre los animales. Hay otras que se llevan en el brazo. 

Las alforjas tienen origen hispano y posiblemente árabe (al khurj); y fueron introducidas en la época de la conquista por los españoles. En la actualidad, las normas de composición estética de todo el conjunto de la alforja se rigen por valores estructurales andinos. La elaboración es un complejo proceso que va desde la selección de la materia prima, la preparación del tejido, la selección de los hilos destinados a formar el motivo, hasta la ejecución del tejido propiamente dicho, con la habilidad en el manejo de los telares de cintura o kallua, y la decoración con los adornos finales. La destreza manual de la tejedora imprime el sello definitivo.



La alforja antiguamente jugaba un rol crucial en la integración de los grupos familiares andinos. Con la entrega afectuosa de hermosas alforjas labradas y paños preparados con ocasión del matrimonio (a menudo por la misma novia) se da inicio a las relaciones familiares entre los parientes de los novios. Al entregarse a los padrinos se les está demostrando su gratitud y respeto perennizado, seguidamente la entrega de alforjas y paños al joven esposo como a su familia facilitará el acercamiento de los nuevos familiares. Más temprano que tarde los lazos familiares se terminarán consolidando y la nueva familia encontrará en ellos un respaldo para las iniciativas que emprenda, al tiempo que el grupo familiar se fortalecerá con nuevos compadrazgos, amistades y alianzas.

Posiblemente las mas famosas en sudamérica son las de Monsefú -Perú- y constituye una de las manifestaciones culturales de mayor continuidad tecnológica textil en el pueblo monsefuano, basta decir que sus antecedentes más lejanos aparecen registrados en la cultura Mochica hace aproximadamente 1800 años.

Una pictografía presente en un ceramio de la época muestra a la alforja arriera colocada sobre una llama para el traslado de strombus galeatus, escena que ha sido interpretada como de entrega de ofrendas para los ancestros, huacas y difuntos (Hocquenghem, 1986, p. 82)



DONACIONES
Ecuador del Sur




SI VES INTERESANTE EL POST NO DUDES EN COMPARTIRLO EN TUS REDES SOCIALES

“Magias de colores”, un proyecto necesario que camina con paso firme

San Antonio de Paltas, cuna de La Piedra del Sol



Costado de la Iglesia de San Antonio
Con puntualidad inglesa vinieron a recogernos los de promoción turística del Municipio de Paltas para acompañarlos hacia el norte del cantón, a la parroquia de San Antonio, donde reside uno de los iconos más representativos de la Cultura Palta; La Piedra del Sol (en el sector de Santo Domingo de Guzmán). Igualmente afamada es la parroquia por sus “bocadillos” hechos de azúcar, miel y maní, como los alfeñiques y turrones que también son elaborados por los moradores.

Nos recibió, aún dormida, la Iglesia en pleno centro poblacional que desde 1949 preside la pequeña plaza dando servicio religioso e identidad con sus catorce ventanas adornadas de vidrieras representando las estaciones del vía crucis cristiano. Digno de ver en su interior el retablo original de mármol, transportado desde Yamana a hombros, según nos comentan los orgullosos habitantes.
Camino hacia las lagunas que alimentan la chorrera de la quebrada de San Antonio y sin perder de vista en ningún momento el cerro “Pan de Azúcar” continuamos por el antiguo camino a Catacocha contemplando en una de las paradas “El Paso del Muerto”, punto que cruza el riachuelo, paso obligado de los moradores al llevar sus difuntos a dar sepelio en la cabecera cantonal.
Lagunas de la Chorrera
La sorpresa que nos escondían las lagunas nos maravilló de una forma abrumadora, unas piscinas naturales con caídas de varias mini-cascadas totalmente válidas como terapia tanto lumbar como cervical, dada su formación de “jaquzzis” espontáneos según el caudal.

El antiguo colegio Dr. Carlos Manuel Espinoza acertadamente sigue en pie, aunque las nuevas construcciones son las que se utilizan y la vieja instalación sigue recibiendo diariamente a los muchachos del propio pueblo y aldeas colindantes como bienvenida a un lugar de estudio donde se ha respetado la historia. Es raro, por lo que desde Ecuador del Sur les felicitamos por conservar tan magno patrimonio de San Antonio, y esperamos que siga así durante mucho tiempo.




Petrogríflo "Piedra del Sol"
Llegar a la tan esperada por nuestra parte “Piedra del Sol” se convirtió en una de las mayores decepciones que posiblemente hayamos tenido desde que llegamos a éste bendito paraíso de Paltas. Un patrimonio tan icónico como el petroglifo, posiblemente el más famoso de la ancestral cultura, agoniza enjaulado con un mal gusto difícil de soportar para alguien que ama la historia. Mucho tiene que hacer el Municipio para arreglar esta irrespetuosa forma de conservar sus mas preciados símbolos culturales, aunque damos fe de que se está estudiando, algo que disminuye el disgusto inicial.
El petroglifo, grabado en bajo relieve sobre la piedra igualmente luce descuidado y sin atenciones expertas para su conservación, aparte de que nada mas verla se nota que no es su ubicación original y está demasiado accesible para que visitantes toquen, pisen y alteren tan preciado tesoro, y hablando de tesoros nos informaron in situ que no se encuentra en su sitio original pues hace no muchos años se levantó la afamada piedra con la creencia de que bajo ella existía un tesoro de incalculable valor. Obviamente no era cierto, pero ni se tomaron la molestia de devolverla a su emplazamiento.

Tacines de Chipillico
De vuelta visitamos en Chipillico los “Tacines”, que igualmente lucen desatendidos y abandonados hasta el punto de que antes de fotografiarlos se tuvo que retirar los árboles caídos sobre ellos e intentar adecentarlos para su contemplación.
Los tacines, unos pequeños huecos hechos en la roca, una vez llenados de agua o chicha podrían estar relacionados con la observación de las Pléyades por parte de los shamanes de la época, con lo cual predecían fenómenos climáticos que tanto afectaban a la agricultura.

Según Galo Ramón Valarezo en su libro La Nueva Historia de Loja, se detalla una línea ritual entre el Pisaca, la Piedra del sol y el antiguo asentamiento de Garrochamba (no la actual aldea), donde residía el cacique palta Acaro, lo que confirma la estrecha relación de los paltas con los ritos shamanicos astrológicos al igual que muchas culturas preincas que existieron en nuestro continente.

Si quieres ver mas fotos de esta estupenda escapada por San Antonio entra en el albúm de Facebook pinchando aquí.



DONACIONES
Ecuador del Sur




SI VES INTERESANTE EL POST NO DUDES EN COMPARTIRLO EN TUS REDES SOCIALES

¿Otro quimbolito "flaco"?

Visita al Museo de la Cultura Lojana



Patio interior Museo de la Cultura Lojana
Por un imprevisto tuvimos que salir esta mañana bien temprano hacia la ciudad de Loja. Esto de tener un MacBook es muy glamuroso pero todo ese glamour se olvida cuando de vez en cuando (muy poco la verdad) le da por fallar o no encenderse, como ayer fue el caso. Bien, pues por ese motivo tuvimos que salir hacia el servicio técnico mas cercano y éste está en la ciudad que tenemos a 100 km de nuestra residencia lo que se transforma en dos horas de "carro" dada la sinuosidad de la vía serrana, aunque siempre es un placer realizar el viaje comprobando la inmensidad del paisaje andino, !un verdadero placer!.

Tres horas de espera nos dieron para recoger la bendita computadora, pero desde luego íbamos a aprovecharla lo mejor que pudiésemos, y efectivamente así fue. Sin proponérnoslo y caminando sin rumbo fijo dimos con el Museo de la Cultura Lojana en el Parque Central, en diagonal a la icónica Catedral lojana y justo al lado de la Gobernación. Un edificio que en sí ya es digno de admiración por su arquitectura colonial llevada al extremo, conteniendo el típico patio interior con planificación simétrica que impresiona por su cuidada madera y su exquisita decoración de plantas ornamentales.




El paseo por los corredores nos transportó a la Loja de finales del siglo XIX y principios del XX en forma de fotografías adornado con la suerte de escuchar un ensayo de concierto de cámara con flauta travesera y guitarra que hizo del recorrido una delicia relajante e informativa.
En el piso alto se distribuían varias salas expositivas con la historia de la ciudad y la provincia comenzando por una pequeña reseña de la etnia Saraguro, siguiendo por personajes lojanos, joyas religiosas y por supuesto algo de historia de la rica arqueología que reina en estos contornos australes.

Sin darnos cuenta el tiempo se nos echaba encima y decidimos recortar detalles para visualizar la exposición temporal en las salas iniciales del edificio del artista gonzanameño Estuardo Figueroa Castillo y su monográfico “Los colores de lo absurdo”, un gran remate para una mañana aprovechada al máximo.

Por cierto, y aunque no venga con el tema quiero agradecer a todas las personas que nos facilitan información desinteresadamente como es el caso de la última llegada del libro "La Nueva Historia de Loja" volumen 1 de Galo Ramón Valarezo, libro que desde hace tres años estaba intentando conseguir y no había manera de encontrarlo. Repito, GRACIAS.



DONACIONES
Ecuador del Sur




SI VES INTERESANTE EL POST NO DUDES EN COMPARTIRLO EN TUS REDES SOCIALES

100 cosas que me gustan de Ecuador